Estrategias de Comunicación Asertiva: Cómo Gestionar la Copaternidad sin Ambigüedades
Tras una separación, uno de los desafíos más recurrentes es el establecimiento de una comunicación funcional que no sea malinterpretada como un intento de reconciliación romántica. Cuando una de las partes confunde la cordialidad con el deseo de retomar el vínculo, la estructura de la copaternidad se debilita.
Para mantener el enfoque en el bienestar de los hijos y la salud mental de los adultos, se sugieren las siguientes estrategias técnicas basadas en la asertividad y la gestión de límites.
1. Claridad y Neutralidad en el Mensaje
La ambigüedad es el principal detonante de las falsas expectativas. Es fundamental emplear una asertividad directa. Ante cualquier interpretación errónea, la recomendación técnica es explicitar el objetivo: "Mi intención es exclusivamente construir un entorno saludable para nuestros hijos y que ellos observen un modelo de respeto entre sus padres; no existe ninguna otra agenda personal".
2. Digitalización y Distancia Emocional
El uso de canales de comunicación escritos, como WhatsApp o aplicaciones de gestión familiar, funciona como un filtro necesario. Estos medios permiten:
Reducir el sesgo emocional: Se evita el impacto de la inflexión de la voz o el lenguaje corporal.
Objetividad logística: El uso de stickers o respuestas breves para temas rutinarios (confirmación de pagos o calendarios) mantiene la interacción en un plano estrictamente funcional.
3. El Enfoque en la Copaternidad: El "Socio de Por Vida"
Nilda Chiaraviglio sostiene que "la pareja se puede disolver, pero la familia es para siempre". Bajo esta premisa, el ex debe ser visualizado como un socio en un proyecto común: la crianza.
Validación del rol, no de la persona: Reconocer los logros del otro únicamente en su faceta de padre o madre (por ejemplo: "los niños regresaron muy contentos de tu casa") refuerza el equipo de trabajo sin enviar señales de interés afectivo.
Límites temáticos: Las conversaciones deben restringirse a salud, educación y logística, evitando cualquier intromisión en la vida privada del otro.
4. Gestión de Reacciones y Autocontrol
La madurez en la comunicación post-divorcio implica no reaccionar a las provocaciones o interpretaciones subjetivas del otro. Operar desde un "lugar de adulto" requiere esperar a que la carga emocional disminuya antes de emitir u
na respuesta, manteniendo la interacción en un nivel logístico y civilizado.
5. Liderazgo en el Conflicto
No es estrictamente necesario que ambas partes evolucionen al mismo ritmo para que la relación funcione. Si uno de los progenitores decide posicionarse por encima del conflicto, siendo consciente de los traumas y detonantes del otro, puede gestionar la relación de forma estratégica. Esto no representa sumisión, sino una gestión inteligente de recursos para garantizar un "divorcio de calidad".




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