martes, marzo 11, 2025

Música y emociones

Borja Vilaseca recomienda que escuchemos al grupo Maná cuando estemos centrados y sin pena, de lo contrario, nos pondremos peor.

La música puede elevar la creatividad o hundirnos en la depresión, su impacto es más profundo de lo que pensamos porque trabaja con el inconsciente y comprobado por aparatos de alta sensibilidad, logra hacer conexiones neuronales por todos lados en el cerebro.

Hay canciones que nos llevan a la infancia, a nuestro primer amor y a extrañar a un ser querido que ya no está con nosotros.

Es muy importante cuidar lo que escuchamos cuando estamos emocionalmente inestables o deprimidos, cuando nos sentimos felices, tendemos a las ganas de bailar y mover el cuerpo.

Fabiola Cuevas, experta en ansiedad recomienda el baile libre como técnica para gestionar emociones displacenteras, descalzos y dejando fluir toda esa energía que nos bloquea.

Muchos profesionales de la ayuda recomiendan tener una lista de canciones para cuando estamos con la "batería baja" para subir la vibración, lo que no quiere decir que pasemos por alto lo que sentimos, sino más bien, que no permitamos que una emoción displacentera nos mantenga inactivos por mucho tiempo.

Si entramos a google podemos buscar o música sin letra para elevar vibración o bajar revoluciones, hay listas de canciones con letras motivadoras a montones para cuando estamos medio tristes o faltos de creatividad, pero la música tiene mucho poder, así que utilicémosla a nuestro favor.

lunes, febrero 24, 2025

Conflictos en la oficina

¿Quién no ha tenido encuentros desafortunados, intercambios de palabras o incluso renunciado a un trabajo por incompatibilidad en la manera de pensar o de gestionar situaciones en la oficina?

David Fischman en su libro "Habilidades Blandas a la vena"  habla sobre el manejo de conflictos y cito literalmente para no perder la esencia de la información:

" La mayoría percibe el conflicto como un punto negro y no necesariamente lo es. En segundo lugar tendemos a culpar a los demás y las circunstancias de los problemas, creando un punto negro que quizá no hay..


Cuando alguien nos genera una emoción desagradable tendemos a atribuir mala intención a la otra persona, cuando la mayoría de veces no es así. En conflictos somos maestros creando cosas, si es como la mayoría de personas, las palabras que vienen a su mente son: pelea, discusión, frustración, injusticia, miedo, vergüenza. Sin duda algunos conflictos mal manejados pueden caer en cualquiera de estas palabras.

Un conflicto bien manejado, puede mejorar la comunicación, llegar a acuerdos beneficiosos para las partes, nos permite aprender, puede mejorar la relaciones y nos ayuda a mantener nuestra paz, armonía y transparencia en el mediano plazo. Es decir, los conflictos que no enfrentamos terminan afectando nuestro desempeño y emocionalidad.

Un conflicto es un desacuerdo cargado de emociones. Hay que ver el conflicto como una gran oportunidad. Como un tesoro que está en la cima de una pared de piedra, pero la única forma de ganar ese tesoro, es subiendo en equipo con la otra parte del conflicto.

¿Vale la pena resolver conflictos en la empresa?

Según la ciencia, la respuesta es afirmativa. 

El 30% del tiempo las gerencias se pierden por mal manejo de conflictos. En otro estudio 85% de personas viven en conflicto en la oficina. El 50% de la rotación involuntaria en el trabajo se debe a conflictos no resueltos. "

Es bueno analizar el entorno para ver en qué podemos mejorar, sin embargo, es igual de importante analizar nuestras propias conductas y verificar que quizá, inconscientemente, no seamos nosotros quienes propiciemos este tipo de conflictos por tener a veces posiciones rígidas, pensamientos limitantes o poca apertura a innovar procesos.

Me parece muy útil un cuestionario que está en este mismo libro y que quisiera compartir a modo de reflexión, para que, desde la humildad y la sinceridad, verifiquemos si realmente los conflictos están viniendo de afuera o sin querer los estamos generando nosotros mismos.

  1. Si alguien no está de acuerdo conmigo, defiendo enérgicamente mi posición. 
  2. Sigo la sugerencias de mis compañeros de trabajo, incluso si no estoy de acuerdo con ellos.
  3. Pido algunas cosas y seo en otras para poder llegar a un acuerdo.
  4. Me guardo mis opiniones en lugar de estar abiertamente en desacuerdo con la gente.
  5. En desacuerdos y negociaciones, trato de encontrar la mejor solución para ambas partes compartiendo información.
  6. Intento llegar a un punto medio en disputas con otras personas.
  7. Trato de acomodarme a los deseos de otras personas que tienen punto de vista diferente al mío.
  8.  Evito debatir abiertamente asuntos en los que hay desacuerdo. 
  9. En las negociaciones me aferro a mi posición en lugar de ceder. 
  10. Intento resolver conflictos encontrando soluciones que nos beneficien a mí y a la otra persona. 
  11. Dejo que los compañeros de trabajo obtengan lo que quieren en lugar de poner en peligro nuestra relación.
  12. Intento que gane mi posición en una discusión. 
  13. Me gusta analizar los conflictos con compañeros de trabajo para que podamos descubrir soluciones que nos beneficien a ambos. 
  14. Creo que no vale la pena invertir tiempo ni pasar por los problemas de discutir las diferencias de opinión con otras personas. 
  15. Para llegar a un acuerdo, renuncio a algunas cosas a cambio de otras.

Si nos damos cuenta que nosotros podríamos estar provocando cierto tipo de toxicidad, no es tampoco para que nos tiremos con un látigo en la espalda, sino más bien, para analizar para qué buscamos el conflicto: ¿no me estoy sintiendo visto o escuchado?, ¿siento que no valoras mi esfuerzo y mis ideas?

A veces el móvil del conflicto no es simplemente el discutir, sino es el sentir que no se es escuchado, así que analicemos bien lo que está pasando y hagamos algo para mejorar nosotros mismos. Los cambios se van a reflejar afuera si nosotros empezamos a cambiar las formas de comunicar. 

viernes, febrero 07, 2025

El juego del NO compromiso

No es una novedad que hablemos de "amor propio" o "empoderamiento" y que se confunda con tener tolerancia cero a cualquier conflicto etiquetándolo como "red flag" y terminar las relaciones.
Si sumamos a este hecho que en nombre de la "independencia" rechazamos ayuda, buena fé o galantería, vamos condenadas, sobre todo las mujeres a quedarnos solas.

Mucho se menciona que los hombres tienen miedo al compromiso, pero cada vez hay más mujeres que quieren "fluir" y no se comprometen a construir una relación consciente. 

Andamos ocupadas, pensando en lo que no hicimos ayer y lo que hay pendiente para mañana, que no vivimos el aquí y el ahora.
Construir una relación en serio es un trabajo, el amor se construye con el tiempo y en el tiempo, amar es conducta, verbo y hay que demostrarlo todos los días.
Yo llamo "pereza emocional" a no querer tener una relación consciente sino ocasional, tú en tu casa y yo en la mía.
Revisemos si quizá estamos llenas de miedos y eso no nos deja salir del círculo vicioso de andar de pareja en pareja con esa sensación de vacío que tratamos de llenar con cualquier cosa, pero que, al largo plazo nos va a cobrar factura.
Cómo bien decía mi jefe: "se llega a viejo demasiado pronto y a sensato demaciado tarde" y qué cierto es eso.
Trabajemos en nosotros mismos, es muy sano.

miércoles, enero 15, 2025

Mecanismos psicoemocionales del amor

En el libro "Brújula para navegantes emocionales" de Elsa Punset hay un fragmento donde escribe sobre: Mecanismos psicoemocionales del amor: búsquedas, fantasías y proyecciones que me gustaría  transcribir: 
"La fantasía tiene un lugar en el amor, es divertida y ayuda a sobrellevar las dificultades iniciales, pero si construyes los cimientos de una relación en ella, la realidad hará añicos nuestra relación amorosa fantasiosa.
Anima-animus: sentimos amor pasional cuando conocemos a una persona que refleja elementos de nuestra personalidad que no expresamos. Los hombres se enamoran de una mujer que refleja su ánima o lado femenino oculto. Las mujeres se enamoran cuando conocen a un hombre que refleja su animus, es decir, el lado oculto masculino de su personalidad. 
Lo irónico es que aunque sentimos amor pasional, en realidad no amamos a la otra persona sino a nuestra parte oculta a través del ser amado. 
...
La proyección es otro mecanismo muy habitual en las relaciones humanas. Cuando nos enamoramos, a veces reconocemos un elemento de nuestra personalidad en el otro. Inmediatamente proyectamos elementos adicionales e imaginarios en el amado: si él nos dice que por ejemplo le gusta la literatura, imaginamos que también le gusta la poesía como a nosotros y que por tanto, se trata de un ser tierno y apasionado. En realidad él es un hombre pragmático y reservado, un devoto cervantino que rehuye de las lecturas románticas, devoto sí, pero no en el sentido en el que esperábamos; las horas felices que habíamos imaginado a su lado leyendo Neruda a la luz de la lumbre, se esfumarían sin piedad en la primera velada que pasemos juntos: es probable que terminemos sentados en un teatro incómodo, mirando alguna otra historia repleta de soldados romanos blandiendo espadas y que el cumplido más romántico que escuchemos sea: "eres tan buena escudera como Sancho Panza".
Entonces Elsa Punset sugiere que podríamos hacer realidad nuestro sueño de vida sin depender de la persona amada. Evitar proyectar nuestros deseos de una vida determinada sobre el ser amado, más eficaz es ponerse manos a la obra, llevar a cabo la vida que deseamos por nosotros mismos.
La especialista Nilda Chiarabiglio sugiere que cuando uno es independiente económicamente, afectivamente y emocionalmente es el momento perfecto para construir una relación de pareja consciente, pues se hace desde el sentirse completo y no desde la carencia o la necesidad.
Tengamos claro que somos seres completos y no venimos a completar la vida de nadie sino a acompañarlo en su proceso de vida, potenciar lo que ya es y aprender de él para convertirnos en mejores personas.
La pareja se elige, no es un tema de suerte.

Incertidumbre y relaciones ambiguas


El doctor Gabriel Rolón en varias oportunidades explica el riesgo de mantener relaciones tibias, que en otras palabras son relaciones que parecen de pareja pero sin proyección a futuro. El ser el Plan B de alguien para siempre. Es crear un vínculo en el que no vamos a construir nada a mediano o largo plazo, aunque esto cree una incertidumbre afectiva complicada, sobre todo si uno de los dos se llega a enamorar.

Cuando ambas partes tienen claro que no están disponibles para construir una relación consciente, que no necesariamente involucre convivencia, pero si, continuidad; de alguna forma las cosas fluyen; pero cuando uno de ellos se enamora, se puede volver un infierno cada día, cuando una de las partes está disponible y empieza a tener sentimientos más intensos es lógico que desee algo más.

Éste tipo de vínculos desarrolla en la persona que sí quiere algo más, la sensación de no suficiencia y empieza a preguntarse ¿qué me falta? ¿por qué no me elige? ¿qué estoy haciendo mal? y se llega a la conclusión de qué quizá se está defectuoso y no se es elegible.

En otros casos no se piensa mucho y se hacen cosas inimaginables, eso que en tu sano juicio no harías, con el único fin de que no te dejen. En cualquiera de los casos, la sensación de vacío es insoportable y terminas sintiendo que desperdicias tu vida, que pierdes el tiempo, que se están burlando de tí; sin embargo, la única persona responsable de ese malestar es uno mismo, que es demasiado cobarde para soltar este vínculo mediocre, que en el fondo sabemos que no va a ningún lado y seguimos metiéndole fuerza.

Cambiar dinámicas no es fácil, recordemos que para lograr un objetivo hay que renunciar a alguna cosa.

El tema de forma, es perder esos momentos en los que sí están juntos y la dopamina está a full, por una soledad que al final es más sana, porque tienes la certeza de estar solo,  no hay nadie más. Si sabemos que al amor no lo mata el odio si no la indiferencia creo que no hay nada peor que sentirse solo estando acompañado.

La intermitencia afectiva nunca es buena y aunque los memes se burlen y digan "Si tienes un novio "Ibuprofeno" porque te escribe cada ocho horas, busca un "Paracetamol" y alterna", todo nos lleva a lo mismo, una incertidumbre que genera ansiedad por algo que no es. Un trabalenguas que nos llena de cortisol y adrenalina y que lejos de sumar nos drena energía, nos quitan las ganas de hacer cosas y si eres una persona propensa a hacer ataques de pánico puedes detonar alguno.

El amor no correspondido duele y aunque normalmente la persona intermitente va a justificar la ausencia, no podemos perder de vista que la otra persona siente lo que siente, esa desazón,  esa soledad y ese vacío no lo va a llenar un pretexto ni una justificación; ese vacío ya se sintió, ya dolió,  el tiempo sigue pasando y no somos eternos, así que si estamos envueltos en una situación de estas, hagamos sumas y restas y evaluemos si realmente es lo que queremos, que si pasaran dos años y nos vemos igual, es obvio qué hay que tomar decisiones.

Se llora un tiempo, el hábito hay que borrarlo y cambiarlo por otros, no estamos solos, siempre habrá soporte emocional, aprendamos a pedir ayuda, vayamos a un profesional para que nos acompañe e
n el proceso de desintoxicación y trabajemos en nosotros mismos para dejar de atraer personas no disponibles emocionalmente, entendiendo que atraigo lo que soy y quien no está disponible en el fondo soy yo mismo.

Pregúntate ¿porque no estás disponible? pregúntate ¿por qué no te quieres y no te eliges? porque al atraer alguien que te quiera a medias, lo único que te dice es que tu amor propio aún no está bien trabajado, así que es momento de decidir desde el adulto no desde el niño herido.

Ya somos grandes.. tomemos decisiones.

martes, enero 14, 2025

Soltar el control y dejarse ir - Borja Vilaseca

 

En el libro "Las casualidades no existen" de Borja Vilaseca habla sobre soltar el control y dejarse ir, así que, para no desvirtuar el contenido voy a citar textualmente:

"Meditar también consiste en notar las diferentes sensaciones que van apareciendo, como la presión, el hormigueo, las vibraciones, los escalofríos... A su vez, sentarse en silencio y hacer nada, nos confronta directamente con la cara oscura de nuestra psique. De ahí que suelen emerger desde nuestras profundidades emocionales reprimidas durante mucho tiempo. Sea lo que sea que aparezca, simplemente lo observamos con aceptación y desapego, pues tal como llega se marcha. No nos hacemos amigos ni enemigos de nada de lo que ocurre en nuestro interior. Lo abrazamos y despedimos con amor.

Con el tiempo y la práctica, en ocasiones sucede que en medio de ese silencio y esa oportunidad, de pronto sentimos una incómoda y angustiosa sensación de vacío. Parece como si un gigantesco agujero negro interior nos quisiera succionar desde dentro. Llegados a este punto, todo se reduce a soltar el control. O mejor dicho, abandonar la ilusión de que controlamos algo. Y a veces ocurre que este dejarse ir impersonal -carente de deseo, intención y voluntad egoicos- finalmente sucede. Es entonces cuando nos fundimos con la respiración, desvaneciéndose todo lo demás.

En este sentido, la entrega incondicional y la rendición absoluta son a la vez la causa y la consecuencia de que se disuelva la mente, desaparezcan los pensamientos y - por ende - se trascienda  el ego. Así como muere el yo ficticio con el que solemos estar identificados, surgiendo una presencia, una conciencia y una dicha que lo inunda todo. Deviene entonces el estado de iluminación -nuestra verdadera naturaleza esencial- , en el que la conciencia-testigo presencia una experiencia de unidad, vacuidad y plenitud a la que los místicos llaman "dios"...

Sentarse en silencio para observar la mente no es un medio para lograr un fin sino un fin en sí mismo. Cuando vivimos identificados con el ego es lo último que queremos hacer. En la medida en que vamos profundizando, meditar se vuelve cada vez más sencillo, placentero y agradable, convirtiéndose en algo tan natural como comer, dormir o respirar."

Con una excelente frase de Ramesh Balsekar: "Mientras haya un meditador con expectativas de obtener algo de la meditación, meditar será inútil. La verdadera meditación sucede cuando gradualmente el meditador desaparece dentro de la meditación." 

La meditación es una experiencia desde el inicio al final, vivámosla sin juicios y con la constancia iremos perfeccionando nuestros pensamientos y enfoque.

Intentemos.

martes, noviembre 19, 2024

Ira - Educando las emociones

En el libro "Brújula para navegantes emocionales" de Elsa Punset aparece el tema de la ira y cito textualmente:

" Aunque muchos padres lo preferirían, no podemos pedir a los hijos que repriman su ira. Podemos entrenarlos, sin embargo para que la expresión sea de una forma constructiva. La palabra es probablemente el cauce de expresión de ira más fácil de utilizar, los hijos no deben usarla  en forma indiscriminada, estos no podrán defenderse, acumulando resentimiento y rencor que da lugar posteriormente a los patrones de ir a pasivo agresiva.

El primer paso es aprender a comprender y expresar la forma sana de nuestra propia ira. Los padres deben evitar el sarcasmo, el desprecio o los comentarios despectivos ante la ira de sus hijos, escúchelo atentamente para que se sienta respetado. Valore al niño si cree que ha desarrollado alguna respuesta positiva hacia la ira, es decir, si ha podido ejercer algún poder sobre sí. 

Los conflictos emocionales no son batallas que desembocan en victorias o derrotas. Cuando un miembro de la familia, niño o adulto, se equivoca, es importante pedir disculpas (desde los cuatro años un niño puede comprender el concepto de "lo siento")."


El burlarse de las emociones expresadas, tanto la manera como del ¿por qué? del enfado es peligroso para el proceso de la comunicación, el decir frases como: ¿Por eso te enfadas?, por tonterías explotas, cuando tengas mi edad vas a entender que lo de hoy es algo sim importancia... y más. No sólo es falta de empatía, sino que es desinterés por entender al otro y romper la comunicación, es decir, que la próxima vez que sientan algo que creen importante, ya no seremos los elegidos para escucharlos y ayudarlos.

Un momento tenso es una oportunidad para educar en las emociones, no un fastidio, si bien lo ideal es enseñar con el ejemplo; el momento de enojo nos sirve para enseñarle a los chicos a reconocer, sentir y gestionarse.

Nunca es tarde para crear puentes de comunicación, no digamos: ya es tarde para eso, padres somos para siempre.

lunes, noviembre 18, 2024

Miedos y vínculos nuevos


Luego de un cierre de ciclo de pareja, sobre todo de muchos años; comenzar de nuevo puede ser una tarea de toma de conciencia constante.
Cuando hemos sufrido maltrato físico o emocional (desde gritos hasta indiferencia o mutismo), sanar es un trabajo de hormiga, tratando de reencontrarnos, potenciando nuestras fortalezas y mirando desde el amor lo que necesitamos trabajar.

Cuando nos han sido infieles: es sanar la tristeza por la traición al acuerdo de exclusividad, reparar nuestro amor propio desde el injusto pensamiento culposo: ¿Qué hice mal?, ¿Qué tiene ella que no tengo yo?, reencontrarnos con una sensualidad congelada y ver nuestro verdadero valor al espejo. 

Si se acabó el amor, creo que es más fácil, porque la mujer hace el duelo durante la relación y cuando decide separarse, es simplemente terminar el proceso.

Cualquiera que sea la razón, cuando una persona aprende que estar solo y sentirse solo es diferente, le agarra cariño a estar tranquilo consigo mismo, manejar sus tiempos o seleccionar dónde si y dónde no; se vuelve demasiado selectivo a veces y cuesta adaptarse a una nueva pareja.

El enamoramiento ocurre, es química amorosa pero tiene fecha de caducidad; no hay límite de edad pero mientras más años tienes y mayor desarrollo de la inteligencia emocional, dura menos tiempo y empezamos a ver los peros desenfocándonos del objetivo que podría ser: volver a abrirnos a amar. 

Ni tú  ni yo somos perfectos, así que analiza la información que te doy a continuación y objetivamente decide.
Borja Vilaseca dice:
Tips para un amor consciente:
- Escucha activa 
- No dar las cosas por sentadas.
- Mirarse como novios cada día.
- Me importas y te importo.
- Me siento en paz a tu lado.
- Me motivas y me apoyas en las situaciones que vengan (o viceversa)
- Crecemos juntos, nos sumamos el uno al otro.
- Entendemos que las crisis son oportunidades de mejora.
- Te amo desde mi libertad.
Si estás en esta disyuntiva si volver al ruedo o no, piensa si estás dispuesto a cumplir con esta lista.

Si la respuesta es NO, quizá debas esperar y si es SI , que la fuerza te acompañe. 😊



Música y emociones

Borja Vilaseca recomienda que escuchemos al grupo Maná cuando estemos centrados y sin pena, de lo contrario, nos pondremos peor. La música p...